Peugeot 308 RC Z Concept, el prototipo que mereció convertirse en realidad

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Era julio de 2007 cuando Peugeot anunció un nuevo prototipo para el Salón del Automóvil de Frankfurt. Con la idea de aportar una nueva interpretación del placer de conducir bajo los ojos del fabricante galo, el 13 de septiembre se retiraron las lonas del Peugeot 308 RC Z Concept. Se trataba de un versátil coupé de cuatro plazas con un diseño moderno, original y equilibrado; o lo que es lo mismo, un rival directo para el Audi TT.

Cuando se presentó en los salones y en los concesionarios de la marca en 2010, el Peugeot RCZ parecía casi un espejismo. No era muy usual que un concept car se transformara en un coche de serie sin apenas modificaciones. Y para más inri, menos aún con el atrevido diseño del que hizo gala el prototipo. Este reconocido coupé estuvo a la venta durante un lustro, y era prácticamente idéntico al 308 RC Z Concept. Y en efecto, era un coche que obligaba a volver cabezas capturando miradas que tenía todo lo necesario para convertirse en un éxito.

La atención se centró inicialmente en hacer el vehículo lo más ligero posible mediante el uso de numerosos componentes de aluminio. Por ejemplo, las dos barras de protección antivuelco que separan el habitáculo y dan forma al exterior, el uso de un parabrisas trasero de policarbonato, y una gran cantidad de componentes de la carrocería de fibra de carbono. Y lo bueno de usar la estructura base del compacto de la casa, el quizá algo polémico primer 308 (una evolución del 307), hizo posible que se cumpliera una serie de atributos:

  • Adoptar un diseño frontal particularmente elegante para tratarse de un coupé.
  • Compartir una gran cantidad de componentes ya desarrollados para el compacto, simplificando así la producción de este coupé.
  • Para capitalizar los puntos clave del compacto, que se vuelven aún más efectivos en el 308 RC Z Concept con el ajuste apropiado (componentes de la suspensión, ruedas, ciertos elementos de equipamiento y el diseño del salpicadero).

Sus líneas aerodinámicas garantizaban una aerodinámica eficiente, marcando un coeficiente Cx de solo 0,65, mejorando el rendimiento, el consumo de combustible y, por lo tanto, ayudando a proteger el medio ambiente debido a la reducción de las emisiones de CO2. Con una longitud de 4.276 milímetros (igual que el compacto), un ancho de 1.840 mm (+ 25 mm) y una altura de sólo 1.320 mm (- 178 mm), las proporciones del 308 RC Z Concept combinan un diseño muy dinámico con un elevado nivel de asentamiento sobre la carretera.

Las luces delanteras, de aspecto felino, se alineaban con el corte del capó, dando una mayor sensación de anchura al frontal y generando un aspecto de coche pegado al suelo que heredaría la versión de serie. El parachoques delantero lucía más deportivo que el del 308 del que tomaba base, más limpio en sus formas, con una única rejilla y faros antiniebla. La parrilla, específica, era cromada, y reivindicaba su deportividad con unos marcados pasos de rueda y unos laterales esculpidos en seguidos por los macizos pasos de rueda traseros.

El diseño del maletero tenía en cuenta los flujos de aire, mientras que debajo del parachoques asomaba una doble salida de escape que, en la versión de serie, se trasladaría al lado izquierdo, dejando el espacio en el centro para las luces antiniebla y de marcha atrás. Otra diferencia entre el prototipo y la versión de serie fue que esta última adoptó un alerón trasero retráctil que se activaba en dos niveles de inclinación al superar una determinada velocidad (85 y 155 Km/h), y que podía activarse mediante un botón situado en la consola.

Con un diseño exterior tan personal, la Peugeot 308 RC Z Concept adoptaba el salpicadero del 308, ya que su diseño armonizaba con el del resto del coche, aunque se mejoró la calidad de los acabados mediante inserciones cromadas, algunos elementos en aluminio y lacados en negro, y un amplio uso de la piel para revestirlo todo sin tener que fabricar piezas nuevas. Con el lujo y la deportividad en mente, la firma del león integró un reloj Bell & Ross en medio del salpicadero, entre las dos salidas de aire.

El habitáculo tenía una visibilidad óptima y un notable espacio delante; las plazas traseras, claramente, se sacrificaron en virtud del diseño, y estaban pensadas para niños. Sin embargo, tenían la posibilidad de abatirse, por lo que el vehículo ofrecía una modularidad real y una apreciable versatilidad. Por ejemplo, se puede crear suficiente espacio detrás de los asientos de delante para albergar un juego de palos de golf. Del mismo modo, la longitud y el volumen máximo de carga pueden incluso acomodar una bicicleta de montaña.

La mecánica del Peugeot 308 RC Z Concept era un motor de gasolina turboalimentado (THP) de 1.6 litros desarrollado a través de la colaboración entre PSA y BMW. En este caso hacía gala de una potencia de 218 CV y un par motor de 280 Nm disponible desde un régimen bajo de vueltas, ampliables a 300 Nm gracias a la función overboost. En lo que respecta a la transmisión, montaba una caja de cambios de seis marchas de nuevo desarrollo que enviaba su energía a las ruedas delanteras, de igual manera que hacía el 308.

Peugeot RCZ R (2013)

Las prestaciones estaban a la altura de los esperado, sin sorpresas tampoco. La velocidad punta se establecía a 235 km/h, y tan solo necesitaba de siete segundos exactos para pasar de 0 a 100 km/h, unas cifras meritorias para un coche con un bloque relativamente pequeño para la época. Al mismo tiempo, el consumo de combustible era muy razonable, de 6,7 l/100 km combinado, y las emisiones de CO2 de penas 160 g/km. Es justo decir que una masa de 1.200 kilos también colaboraban, cuando cualquier 308 se acercaba a los 1.500 kg.

En 2010 entró en producción la versión de producción, llamada simplemente “RCZ”, que se lanzó al mercado con dos motores de gasolina y uno diésel con potencias de 156, 200 y 163 CV respectivamente. En 2013, recibió un ligero restyling, con las novedades centradas en el frontal con unos faros nuevos y una parrilla vertical.  Pero, a finales de 2013, llegó a la gama el RCZ R, que representaba la culminación del concepto gracias a sus 271 CV y 330 Nm, consiguiendo una potencia específica de nada menos que 170 CV/litro.

Fuente: Peugeot

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